Xalapa, Veracruz, México, a viernes 04 de abril de 2025

Familias deben contribuir al consumo de alimentos saludables de los infantes

Emiliano Garza, 1 de abril de 2025

Veracruz, Ver.- En un esfuerzo por mejorar la salud de los estudiantes y combatir la creciente tasa de obesidad infantil, el gobierno federal emitió los lineamientos que impiden la venta de comida chatarra y bebidas azucaradas en las escuelas, y entraron en vigor el 29 de marzo. La medida busca generar un impacto positivo en la alimentación de niños y jóvenes en todos los niveles educativos, desde preescolar hasta nivel superior.

Expertos en nutrición consideran que esta estrategia es un paso importante para prevenir enfermedades crónicas y degenerativas que afectan cada vez más a la población infantil y juvenil, como la diabetes y la hipertensión. Al restringir el acceso a productos ultraprocesados y fomentar el consumo de alimentos naturales, se espera que los estudiantes adopten hábitos alimenticios más saludables.

“Considero que es una buena estrategia, es una buena medida, y me llama la atención que estaba abarcando tanto a los niños preescolares, los niños escolares en la etapa de adolescencia y la de adulto joven, porque abarca hasta la etapa del nivel superior a nivel educativo, lo cual luego se abordaba solamente a niños pequeños. Pero ahora todos los niveles se están estableciendo, los lineamientos para que todos nos sumemos a esta estrategia en la que nos va a ayudar a prevenir las enfermedades, comenzando con la obesidad. Esperamos que sí sea una medida en la que poco a poco nos vayamos sumando, incorporando los cambios no son de la noche en la mañana, pero yo creo que hay que tener una buena actitud, cada quien desde su trinchera para poder tener buenos resultados, en beneficio de la sociedad de nuestro país”, destacó Susana Quintero Pereda, profesora en Nutrición de la Universidad Veracruzana.

Los especialistas sugieren que las escuelas reemplacen los productos ultraprocesados con frutas, verduras, cereales integrales y leguminosas, además de promover el consumo de agua natural en lugar de bebidas azucaradas. Opciones como pepinos, jícamas, cacahuates naturales, yogur con frutas y sándwiches con ingredientes nutritivos son algunas de las alternativas recomendadas.

“Los padres de familia que hagan una lista de alimentos saludables que puedan comprarlos en su mercado local, alimentos locales que son más baratos. Las frutas y las verduras de temporada en el caso de los niños o adolescentes que se han abierto en cuanto al consumo de los alimentos, que confíen en lo que los adultos les están proporcionando o dando a degustar para consumir; igual las autoridades educativas sumarnos a esta parte de los lineamientos y que son acciones, repito que cada quien va a hacer, pero somos como un gran equipo y podemos contribuir”.

El papel de las instituciones educativas es clave en esta transformación. Además de regular la venta de alimentos en sus instalaciones, deben trabajar en conjunto con los padres para fomentar hábitos saludables desde casa. La intervención de nutriólogos en las escuelas también puede contribuir a la vigilancia del crecimiento y la alimentación de los estudiantes.